Una lata con restos de disolvente de pintura, un bidón de disolvente usado en una fábrica o un vertido químico tras un accidente en una autopista no pueden acabar sin más en el contenedor. Clean Harbors recoge, transporta, trata y elimina este tipo de residuos conforme a la ley en Estados Unidos y Canadá. Para ello utiliza plantas autorizadas, equipos de campo y servicios de respuesta a emergencias. Si su municipio organiza una jornada de recogida de residuos domésticos peligrosos, es posible que Clean Harbors esté detrás, ya que gestiona miles de programas de este tipo. Un negocio de menor tamaño recoge aceite usado, lo limpia, vuelve a refinarlo y vende el resultado como lubricantes.
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