Cuando se escribe una dirección web terminada en .com, ese nombre queda inscrito en un registro que gestiona Verisign, la base de datos oficial de todos los nombres de ese tipo. La compañía mantiene las listas maestras de .com y .net, que generan casi la totalidad de sus ingresos. Los nombres los venden los registradores, las empresas a las que particulares y negocios compran sus direcciones web. Cada año, estos pagan a Verisign una tarifa por cada nombre registrado o renovado.
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