Es probable que el teléfono que lleva en el bolsillo contenga chips que se diseñaron y probaron en un ordenador mucho antes de que ninguna fábrica los produjera. Cadence Design Systems vende las herramientas para ese trabajo. Los fabricantes de chips utilizan su software para dibujar circuitos y sus sistemas de emulación (máquinas que imitan un chip antes de que exista) para detectar errores. Cadence también licencia IP de semiconductores (bloques de circuito ya diseñados, como las conexiones entre los chips y la memoria) que los clientes incorporan a sus propios diseños. Estos chips acaban en coches, teléfonos, centros de datos y procesadores de IA. Cada nuevo chip es un nuevo proyecto que vuelve a necesitar las herramientas.
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